1. Lo que usted llama diarrea
En clínica no es un solo cuadro. El intestino delgado y el colon no se comportan igual. Por eso “un comprimido para cortar” suele ser la peor idea.
Cuando Google le ofrece “medicamento de humano para diarrea en perros” está vendiendo loperamida, metronidazol suelto o un AINE. Un AINE (ibuprofeno, naproxeno) puede ulcerar el estómago. El paracetamol en gato puede ser mortal. La loperamida cierra el intestino y, si hay obstrucción o toxina, empeora el cuadro. El antibiótico “por si acaso” selecciona resistencias y no trata un error dietético.
Qué sí puede hacer el dueño mientras decide: retirar alimento 6–8 h en perro adulto (no en toy, cachorro ni diabético), agua en sorbos o cubitos, anotar frecuencia, color, moco, sangre, vómito, ganas de comer y si orina. Esa nota vale más que cualquier pastilla improvisada.
Gato: 24 h sin comer ya no es “capricho”. Riesgo de lipidosis hepática. Diarrea + anorexia en felino = consulta, no espera al lunes.
Cachorro: parvovirus, parásitos y deshidratación matan más rápido que en el adulto. Una diarrea “de un día” en un cachorro de 2 meses no se maneja como la de un labrador de 4 años.
2. Vómito amarillo y “bomito”
El buscador trae la falta de ortografía porque la gente escribe de prisa. El vómito amarillo suele ser bilis (líquido del duodeno) cuando el estómago está vacío. Un episodio en perro que luego come y juega no es automáticamente urgencia. Vómito en proyectil, con sangre (hematemesis), con distensión abdominal o que no retiene agua: otro nivel.
Vómito + diarrea a la vez = más pérdida de agua y electrolitos (sodio, potasio). Ahí el riesgo no es “el olor”; es el shock hipovolémico.
3. Golpe de calor e “insolación”
Su hoja marca 50.000 búsquedas en “golpe de calor” y “síntomas de insolación”. Una parte es humana. En el perro el nombre clínico es hipertermia por golpe de calor: el animal no suda como usted; disipa calor jadeando. Hocico corto (braquicéfalo), obesidad, coche cerrado y humedad alta lo rompen antes.
Rectal > 40 °C con ataxia (camina borracho), encías rojo ladrillo o moradas (cianosis), vómito o colapso: enfriar con agua fresca en axilas, ingles y cuello —no agua helada que cierra vasos— y trasladar. No lo envuelva en toalla mojada: guarda calor.
4. Temperatura: cómo medirla de verdad
“Está caliente la nariz” no sirve. La cifra útil es temperatura rectal con termómetro digital y vaselina. Rango de trabajo en perro y gato: 38,0–39,2 °C. Cachorro puede ir un poco más alto. < 37 °C es hipotermia. Anote hora y valor; el veterinario usa esa curva.
5. Herida en pata o piel
La gente busca “antibiótico para perros con heridas”. Una erosión de almohadilla no se resuelve con un frasco humano. Presión directa 5 minutos sin levantar la gasa. Suero fisiológico para irrigar. No alcohol ni agua oxigenada: matan tejido. Si hay cojera de apoyo, hueso visible, pus o el animal lame sin parar: exploración. El antibiótico se elige por tipo de herida y, si hay infección establecida, a veces por cultivo; no por anuncio.
6. Intoxicación
Chocolate, xilitol, uvas, paracetamol, raticida, lirios en gato. No induzca vómito si es cáustico o si el animal ya está convulsivo o sin deglución. Lleve envase, hora y peso estimado. El carbón activado no es casero “a ojo”.